Saltar al contenido
← Noticias y más

En primera persona: Testimonio de dayana PIÑA

INCIDE para mí no es sólo apoyo económico y académico, sino que gracias al apoyo emocional es una familia que está dispuesta a apoyarnos y fomentar a que logremos nuestro objetivo. INCIDE se ha convertido en un apoyo fundamental en mis estudios.

Antes de pertenecer a INCIDE, entrar a la universidad solo era un sueño que se veía restringido y con varios obstáculos. Cuando tuve la oportunidad de pertenecer a esta organización renació una esperanza de poder seguir con mis estudios superiores que se veían tan lejanos. De ese momento han pasado cuatro años y ya estoy finalizando mi cuarto año de Enfermería en la U. Católica del Maule.

El apoyo que recibí desde que ingresé a la vida universitaria fue fundamental, ya que entrar a la universidad implica muchos cambios en nuestras vidas como, por ejemplo, aprender a ser más independientes y a distribuir los tiempos y exigencias que a veces no estábamos acostumbrados. En mi experiencia, lo que más me costó durante el primer semestre fue adaptarme a la vida universitaria. Sentía que era mucha la exigencia y sentía terror en desilusionar a mi familia que estaba muy contenta de mi ingreso a la universidad. Creo que estos son miedos que están presente en todos nosotros como estudiantes, pero en conjunto con mi tutora fuimos hablando referente a ese tema y me entrego técnicas para poder estar más tranquila y consejos que en esos instantes que no sabía qué hacer eran muy importantes. En INCIDE están dispuestos a escucharnos cuando nos sentimos frustrados y nos motivan a seguir adelante, teniendo fe en que podemos lograrlo hasta cuando ni nosotros mismos lo creemos. El apoyo que entrega el tutor es fundamental para esto, como también lo hacen a través del equipo de INCIDE, quienes siempre están preocupados de nuestras vidas y procesos.

Además, si no hubiera pertenecido a INCIDE creo que habría sido muy difícil seguir estudiando, debido a que hubiera tenido que haber trabajado para sustentar mis estudios y esta misma condición me habría hecho optar por algo más corto que realmente no deseaba.

No me queda más que agradecer a la fundación por creer en mí, haberme brindado el apoyo y acompañarme en este proceso. Sin la fundación todo lo que estoy viviendo en este momento con mi carrera hubiera sido solo un sueño. ¡Hoy puedo decir que estoy a un paso de convertirme en enfermera!